Estas son algunas pistas o claves para disfrutar de una buena miel.
Durante el proceso de adquisición
-Adquirir directamente la miel al apicultor. Además de conocer a estos personajes tan curiosos, se les puede preguntar por el entorno natural de dónde procede la miel y nos pueden dar algún consejo sobre sus cualidades.
-La certificación ecológica es una garantía, siempre cuando esté respaldado por un organismo certificador.
-Asegurarnos que el etiquetado incluye un registro sanitario, que nos garantiza la ausencia de pesticidas, herbicidas o tratamientos no autorizados del colmenar.
-Debemos averiguar si la miel proviene de la última cosecha, para poder disfrutar de todas las propiedades de la miel (los calentamientos en el proceso de envasado o las mieles viejas pierden muchas de sus propiedades, y al final sólo tomaríamos azúcares).
-El envase que contiene la miel debe ser de cristal o cerámica sin pintar.
-No te dejes engañar con aquellos productos que contienen la palabra miel. Algunos son azúcares cuya procedencia no es del colmenar, como por ejemplo la caña de azúcar, o utilizan miel de origen desconocido y sometidos a procesos que la dejan sin más valor que el edulcorante. La UE deja muy claro en su legislación que sólo se puede llamar miel a la procedente del colmenar.

Qué es la miel
Una vez está la miel en casa
-Consérvala en lugar oscuro, sin humedad y bien cerrado. Así se evitan procesos de fermentación.
-No mezcles restos de mieles, para poder disfrutar de sus sabores.
-Aprovéchate de la gran variedad de mieles monoflorales que tenemos, cada una con propiedades y sabores característicos y consume éstas preferiblemente a las multiflorales.
-Utiliza los utensilios adecuados para la miel: secos y sin restos de otros alimento.
-Preferiblemente, no calientes la miel.
-Procura consumir aquellas mieles crema que no cristalizan.
-Consume tu miel en los 6 primeros meses después de recogerse.


Pues no necesariamente. hay mieles crema que no cristalizan, y eso no supone que se hayan sometido a procesos no deseables que les hayan hecho perder sus cualidades.
Si bien es cierto, que el que una miel se quede sólida, nos indica que no ha sido sometida a un proceso de calor, puesto que si así fuera, ya no volvería a cristalizar, y por lo tanto, sabemos que no ha perdido sus propiedades.
Una de las claves, es conocer al apicultor que gestiona la miel que adquirimos, él nos explicará todo lo relacionado con el proceso y su gestión.
Las abejas liban en todas las flores de su entorno, ten en cuenta pues, que para elegir una buena miel de calidad, ésta no debe ser recolectada por las abejas en los campos que sean tratados con estas sustancias pq acabarían directamente en la miel. Revisa el Registro Sanitario, y las certificaciones ecológicas de organismos oficiales que la habrán verificado.