
Existen una serie de remedios naturales que los peregrinos fueron haciendo suyos para prevenir o aliviar los males o enfermedades, que pudieran aparecer a lo largo del peregrinaje hasta la tumba del Santo Apóstol.
Algunos de estos remedios incluían a la miel, la cuál, con diferentes orígenes florales, se producía en el Camino de Santiago o en las regiones de procedencia de los diferentes peregrinos. Existen diversas variedades de mieles dependiendo de las zonas del recorrido (tomillo, mielato de encina, espliego o lavanda, brezo…). La más común es la miel de milflores.
Los antiguos peregrinos emplearon la miel durante siglos como estimulante curativo de ciertos males y también como refrescante en las largas caminatas de su peregrinación para ganar el jubileo.
Adquirir directamente la miel al apicultor. Además de conocer a estos “personajes tan curiosos”, se les puede preguntar por el entorno natural de dónde procede la miel y nos pueden dar algún consejo sobre sus cualidades. La certificación ecológica es una garantía, siempre cuando esté respaldado por un organismo certificador.Debemos averiguar si la miel proviene de la última cosecha, para poder disfrutar de todas las propiedades de la miel (los calentamientos en el proceso de envasado o las mieles viejas pierden muchas de sus propiedades, y al final sólo tomaríamos azúcares).



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